Psicólogos online para Familia y Crianza

Los conflictos familiares y las dificultades en la crianza son motivo de consulta frecuente. El trabajo puede ser con toda la familia, con los adultos a cargo o con alguno de sus integrantes. Los psicólogos de este listado trabajan con familia y crianza.

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¿Qué es la terapia familiar?

Las consultas más habituales tienen que ver con la convivencia con hijos adolescentes, los desacuerdos entre quienes crían sobre límites y permisos, las separaciones y cómo sostener el vínculo con los hijos después, la conformación de familias ensambladas, los conflictos entre hermanos, y la relación con los propios padres en la adultez.

También es motivo de consulta la situación en la que un integrante atraviesa una dificultad concreta, una enfermedad, un consumo problemático, un cuadro de salud mental, y el resto de la familia no sabe cómo acompañar sin desarmarse en el intento.

Un punto que conviene aclarar porque genera dudas: consultar no significa que la familia esté fallando. La mayoría de las consultas llegan de familias que funcionan razonablemente bien y que atraviesan un momento que no logran resolver con los recursos que venían usando.

Por qué a veces no consulta quien tiene el problema

El enfoque sistémico, que es el marco más habitual en terapia familiar, parte de una idea sencilla: el malestar de un integrante se sostiene en una trama de relaciones, y esa trama es también donde puede modificarse.

De ahí se sigue algo que sorprende a muchas familias en la primera entrevista. Si un chico de ocho años tiene problemas de conducta, es probable que el trabajo se haga principalmente con los adultos que lo crían y no con él en un consultorio. No porque los adultos sean culpables, sino porque son quienes tienen mayor capacidad de introducir cambios en el sistema, y porque un cambio en cómo responden suele producir efectos más rápidos que el trabajo individual con el chico.

Esto también significa que un solo integrante puede consultar y obtener resultados aunque el resto no participe. Es una consulta habitual y perfectamente válida: no hace falta convencer a nadie para empezar.

Cómo se organiza una terapia familiar

Las primeras entrevistas se dedican a entender cómo funciona la familia: quiénes la integran, cómo se toman las decisiones, qué alianzas hay, qué pasó alrededor del momento en que empezó el problema. Es frecuente que el profesional pida ver a distintas combinaciones de integrantes, solos y juntos, antes de proponer un encuadre de trabajo.

Los procesos familiares suelen ser más acotados que los individuales, y con encuentros más espaciados, porque hace falta tiempo entre encuentros para que lo conversado se ponga en juego en la vida cotidiana.

Cuando hay separación de por medio, un objetivo habitual es distinguir el conflicto de pareja del ejercicio de la crianza, que pueden seguir caminos separados aunque en la práctica tiendan a mezclarse.

Preguntas frecuentes

¿Tienen que ir todos para que sirva?

No. Muchos procesos empiezan con un solo integrante o con los adultos a cargo, y eso ya introduce cambios en la dinámica. El profesional va a proponer quién conviene que participe en cada etapa, y esa composición puede ir cambiando a lo largo del proceso.

Mi hijo tiene un problema, ¿lo llevo a él o vamos nosotros?

Depende de la edad y de la situación, y es justamente lo que se define en las primeras entrevistas. En niños pequeños el trabajo suele hacerse mayormente con quienes crían. En adolescentes es más frecuente un espacio propio, a veces combinado con entrevistas familiares. Consultar primero como adultos es un buen punto de partida.

¿Sirve la terapia familiar después de una separación?

Es uno de los motivos de consulta más frecuentes. Se trabaja sobre cómo sostener la crianza compartida, cómo comunicar la separación a los hijos, y cómo evitar que el conflicto entre adultos los ponga en el medio. No requiere que la relación entre los adultos sea buena, solo que ambos puedan sostener el espacio.