Psicólogos con enfoque Desensibilización por Movimientos Oculares

El EMDR es un abordaje estructurado para el procesamiento de recuerdos traumáticos, que utiliza estimulación bilateral. Está recomendado por las principales guías internacionales para el tratamiento del estrés postraumático. Los profesionales de este listado trabajan con EMDR.

En qué consiste el EMDR

La sigla corresponde a desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares. La hipótesis de la que parte es que ciertos recuerdos traumáticos quedan almacenados de manera disfuncional, sin integrarse con el resto de la experiencia, y por eso conservan intacta su carga emocional y sensorial: al evocarlos, el cuerpo reacciona como si el hecho estuviera ocurriendo.

Durante el procesamiento, la persona mantiene la atención en el recuerdo mientras sigue con la mirada los dedos del terapeuta, o recibe estimulación alternada mediante sonidos o toques. Esa estimulación bilateral parece facilitar la integración del recuerdo, que deja de tener la vivacidad y la carga que tenía.

Una aclaración: los mecanismos exactos por los que funciona siguen siendo objeto de investigación y hay debate al respecto. Lo que está establecido es su eficacia en trauma, sostenida por ensayos clínicos y reconocida por las guías de la Organización Mundial de la Salud y de otras entidades internacionales.

El protocolo de EMDR y por qué importa

El EMDR sigue un protocolo de ocho fases, y respetarlo es parte de lo que lo hace seguro. No se empieza a procesar en la primera sesión.

Las fases iniciales se dedican a la historia clínica, a la planificación y a la preparación: se trabajan recursos de regulación y se comprueba que la persona pueda estabilizarse antes de aproximarse al material difícil. Recién entonces se pasa al procesamiento propiamente dicho, y después a la instalación de creencias adaptativas, al chequeo corporal, al cierre de cada sesión y a la reevaluación.

Esto tiene una consecuencia práctica al elegir profesional: buscá formación acreditada en EMDR. No es una técnica que se pueda incorporar leyendo un manual, y el manejo de las fases de preparación y de cierre es justamente lo que evita que una sesión termine con la persona desbordada.

Para qué se indica el EMDR

Su terreno principal es el trauma: episodios únicos como accidentes, asaltos, agresiones o pérdidas súbitas, donde los tratamientos suelen ser notablemente breves, y también trauma complejo o del desarrollo, donde el proceso es más largo y la fase de estabilización ocupa mucho más lugar.

Se utiliza además, con evidencia más reciente, en cuadros de ansiedad, fobias, duelos complicados y dolor crónico.

Una característica que suele decidir la elección: el EMDR no requiere narrar el hecho en detalle. Para muchas personas, tener que contar con precisión lo que pasó es una barrera que posterga el tratamiento durante años, y este abordaje permite procesar sin esa exigencia.

Se realiza también por videollamada, con la estimulación bilateral adaptada al formato, aunque conviene conversar con el profesional si el caso lo admite.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que contar todo lo que pasó?

No en detalle. Es una de las razones por las que muchas personas eligen EMDR: el procesamiento no requiere una narración pormenorizada del hecho. La persona mantiene la atención en el recuerdo, pero no está obligada a describirlo con precisión ni a relatarlo completo.

¿Cuántas sesiones lleva?

Depende del tipo de trauma. En episodios únicos y recientes los tratamientos pueden ser breves, a veces entre seis y doce sesiones. En trauma complejo o de la infancia el proceso es considerablemente más largo, porque la fase de preparación y estabilización ocupa una parte importante del trabajo.

¿Cualquier psicólogo puede hacer EMDR?

Requiere formación acreditada específica. El protocolo de ocho fases incluye etapas de preparación y de cierre cuyo manejo es lo que hace seguro el procesamiento. Es razonable preguntar por la formación en la primera entrevista, y en este directorio podés filtrar por el enfoque.